Centro de Interpretación San Emeterio

 
En la zona inmediata de ubicación del Centro o Aula de Interpretación hay fundamentalmente dos elementos patrimoniales que deben servir de eje a los contenidos: la Cueva del Pindal y el monasterio de Santa María de Tina. Ambos marcan los límites temporales de los contenidos del aula, a modo de dos extremos significativos de la Historia de la zona por sus calidades patrimoniales, entre los cuales se deben intercalar otras referencias a la continuidad de la ocupación humana de la zona que tanto por su valor patrimonial como documental tienen menor relevancia. En paralelo, los dos extremos de ese desarrollo histórico, y también los hitos intermedios, deben complementarse con referencias al otro municipio de la Mancomunidad. Serían esos paralelos principales, respectivamente, la Cueva de la Fuente del Salín y la Torre de Estrada.

Un elemento constante en la exposición, dado el papel emocional que juega en la zona el espectacular entorno "natural", debe ser el dar pistas para comprender que se trata, en realidad, de un paisaje fuertemente intervenido por el uso humano del territorio a muy largo plazo; uso tradicional que, sin embargo, ha resultado compatible con la conservación de unos valores paisajísticos singulares a pesar de los cambios continuados desde la Prehistoria hasta hoy, cuando nuevos peligros amenazan su continuidad futura, debidos a alteraciones de un rango muy superior a todas las anteriores. El ámbito de entrada, junto con las tareas de recepción de los visitantes, debería mostrar los aspectos singulares de la comarca en la actualidad: ubicación, elementos históricos y patrimoniales recientes (puentes de unión entre ambas orillas, los inicios del ferrocarril, variaciones en la adscripción a una u otra provincia del territorio de Ribadedeva y las Peñamelleras como espacio de frontera), así como de los aspectos singulares de carácter etnográfico y folklórico, que serían seña del pasado más inmediato.